El método Buteyko es una técnica respiratoria nacida en la antigua Unión Soviética que hoy practican miles de personas con asma. Las guías clínicas internacionales reconocen que puede ayudar con los síntomas y la calidad de vida, pero también marcan con claridad dónde están sus límites.
Origen del método Buteyko
El método Buteyko lleva el nombre del médico soviético Konstantin Buteyko, que desarrolló la técnica a mediados del siglo pasado. Según recoge la Fundación Lovexair —una entidad española de salud respiratoria que forma en el método—, el primer estudio oficial sobre su eficacia en pacientes con asma se realizó en 1968 en el Instituto de Neumología de Leningrado, y un segundo estudio en 1980, en el Instituto de Enfermedades Pediátricas de Moscú, llevó a incluir el método en las guías estatales soviéticas para el tratamiento del asma bronquial.8
Desde ahí se extendió a Occidente a través de instructores que lo introdujeron en Australia, Reino Unido, Estados Unidos y Nueva Zelanda. Hoy existen instructores certificados en numerosos países y una literatura divulgativa considerable a su alrededor.
En qué se basa la respiración Buteyko
La idea de partida del método Buteyko es que muchas personas respiran de más sin darse cuenta —lo que se denomina hiperventilación crónica— y que ese exceso de ventilación reduce el nivel de dióxido de carbono en sangre. Los defensores del método sostienen que esa bajada de CO₂, llamada hipocapnia, está detrás de buena parte de los síntomas del asma.
Conviene señalar una cosa desde el principio, porque es la propia literatura científica la que la señala: los autores de la revisión Cochrane sobre este método hacen constar que el mecanismo exacto por el que la hipocapnia contribuiría a la fisiopatología del asma no está bien descrito.5 Es decir, la teoría es coherente, pero no está demostrada.
Cómo se practica el método Buteyko: técnicas principales
El método Buteyko no es un único ejercicio, sino un conjunto de técnicas orientadas a reeducar el patrón respiratorio. Según describen los autores del protocolo de revisión publicado en BMJ Open, incluye:6
- Respiración nasal, con ejercicios de higiene nasal, en lugar de respirar por la boca.
- Reducción del volumen respiratorio: respirar menos profundo, menos rápido y con menos velocidad de aire.
- Alargar la espiración en relación con la inspiración.
- Respiración diafragmática y búsqueda de un ritmo continuo y sin sobresaltos.
- Pausas de control: retenciones de la respiración después de espirar, que se practican y se van alargando con el entrenamiento.
La pausa de control cumple además una función de autoevaluación. Se alarga en quienes practican el método con regularidad, y se interpreta como señal de mayor tolerancia a la sensación de falta de aire.6
Método Buteyko y asma: qué dice la evidencia científica
Sobre el método Buteyko conviene ser preciso, porque las webs divulgativas y las páginas de formación suelen ser bastante más entusiastas que los documentos clínicos.
Lo que reconocen las guías internacionales. La Iniciativa Global para el Asma (GINA), que es el documento de referencia mundial en el manejo de esta enfermedad, recoge en su informe de 2026 que los ejercicios respiratorios pueden considerarse un complemento a las estrategias convencionales de manejo del asma, útil para los síntomas y la calidad de vida, pero que no mejoran la función pulmonar ni reducen el riesgo de crisis. Lo clasifica con Evidencia A, el nivel más alto.1
Lo que encontró Cochrane. La revisión Cochrane de 2020 sobre ejercicios respiratorios en adultos con asma reunió 22 estudios y 2.880 participantes con asma leve o moderada. Encontró mejoría en la calidad de vida a los tres meses, mejoría en los síntomas de hiperventilación entre los cuatro y los seis meses, y mejoría en un parámetro de función pulmonar (FEV₁ % predicho). No encontró mejoría clara en los síntomas del asma. La certeza de la evidencia se calificó como moderada, con limitaciones metodológicas entre los estudios.34
Conviene matizar que esa revisión abarcaba ejercicios respiratorios en general: de los 22 estudios, solo uno estudiaba el método Buteyko de forma aislada.
Un matiz que casi nunca se menciona. GINA recoge un hallazgo incómodo para cualquier método respiratorio concreto: un estudio que comparó dos técnicas de respiración fisiológicamente opuestas —igualando el contacto con los profesionales sanitarios y las instrucciones sobre el uso del inhalador de rescate— obtuvo mejorías parecidas en ambos grupos. La lectura que hace GINA es que la mejoría percibida con los ejercicios respiratorios puede deberse en buena medida a factores como la relajación, la reducción voluntaria del uso de medicación de rescate, o simplemente el hecho de que la persona se implique activamente en el cuidado de su salud.1 Eso no invalida el beneficio, pero sí pone en duda que se deba al mecanismo fisiológico que propone la teoría.
Lo que todavía no existe. Dos equipos registraron revisiones sistemáticas centradas exclusivamente en el método Buteyko —una en Cochrane en 2018 y otra en BMJ Open en 2021—. Ambos documentos son protocolos: describen cómo se hará la revisión, no sus resultados.56 Es un detalle relevante, porque varias páginas divulgativas los citan como si fueran evidencia concluida.
Precauciones: el método Buteyko no sustituye al inhalador de rescate
El método Buteyko, en su formulación clásica, anima a la persona a «respirar a través de los síntomas» y a usar la medicación de rescate solo si los síntomas persisten. Así lo recogen los autores de la revisión Cochrane al describir la intervención.5
Esto merece una lectura cuidadosa. El asma es una enfermedad en la que un episodio grave puede llegar a comprometer la vía aérea por completo. Retrasar el inhalador de rescate durante una crisis no es una decisión menor, y ninguna guía clínica lo respalda.
Del mismo modo, ninguna de las fuentes clínicas consultadas plantea el método como sustituto del tratamiento farmacológico. GINA lo sitúa expresamente como complemento.1 Cualquier cambio en la medicación de fondo —los corticoides inhalados, en particular— corresponde al médico que hace el seguimiento, nunca a un instructor de respiración.
¿Sirve el método Buteyko para el asma?
Sobre si el método Buteyko sirve para el asma, la respuesta honesta tiene dos partes.
Sí hay base para decir que el entrenamiento respiratorio puede mejorar cómo se siente una persona con asma: su calidad de vida, su sensación de control, sus síntomas de hiperventilación. Eso está recogido en la mejor evidencia disponible y en la guía internacional de referencia.13
No hay base para decir que modifique la enfermedad de fondo. No mejora de forma consistente la función pulmonar, no reduce el riesgo de crisis, y su mecanismo teórico —el papel del CO₂— sigue sin estar demostrado. Las afirmaciones de que el método permite «el control y la curación de cualquier tipo de asma», que aparecen en algunos materiales promocionales, no se sostienen con la evidencia publicada.
Para quien conviva con asma y quiera probarlo, lo razonable es plantearlo como lo que las guías dicen que es: un añadido que puede ayudar, aprendido con un profesional cualificado, y siempre encima del tratamiento pautado —nunca en su lugar.
Documentación complementaria
Ampliamos esta entrada con el informe monográfico elaborado por el Departamento de Investigación y Avances Científicos de EcoKOMPASS (ecokompass.com), con la relación completa y numerada de fuentes:
Descargo de responsabilidad. Esta entrada tiene carácter exclusivamente educativo e informativo. No constituye una recomendación médica individualizada ni sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes asma u otra enfermedad respiratoria, consulta cualquier cambio en tu tratamiento con tu médico. EcoKOMPASS no se responsabiliza del uso inadecuado de las prácticas mencionadas.
Declaraciones de propiedades saludables. Las propiedades y efectos descritos proceden de la literatura científica y de las guías clínicas citadas en las referencias, y se presentan con finalidad informativa. No constituyen declaraciones de propiedades saludables autorizadas en el sentido del Reglamento (CE) n.º 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, ni implican que figuren en el Registro de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables de la Comisión Europea evaluado por la EFSA.
Referencias bibliográficas
Las fuentes consultadas se agrupan por nivel y mantienen la numeración corrida que aparece en superíndice a lo largo del artículo.
Fuentes institucionales y guías clínicas
- Global Initiative for Asthma (GINA) — Global Strategy for Asthma Management and Prevention, informe 2026 — ginasthma.org
- BTS / NICE / SIGN — Guía conjunta de asma, noviembre de 2024 (resumen de recomendaciones) — pmc.ncbi.nlm.nih.gov
Revisiones sistemáticas y metaanálisis
- Santino TA, Chaves GSS, Freitas DA, Fregonezi GAF, Mendonça KMPP — Breathing exercises for adults with asthma. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2020 — cochranelibrary.com
- Cochrane — Ejercicios respiratorios para el asma, resumen en lenguaje llano — cochrane.org
- Campbell TG, Hoffmann TC, Glasziou PP — Buteyko breathing for asthma. Protocolo de revisión Cochrane, 2018 (protocolo, sin resultados) — pmc.ncbi.nlm.nih.gov
- de Mendonça KMPP et al. — Buteyko method for people with asthma: a protocol for a systematic review and meta-analysis. BMJ Open, 2021 (protocolo, sin resultados) — pmc.ncbi.nlm.nih.gov
- The effect of the Buteyko breathing technique on asthma control and quality of life: a systematic review and meta-analysis of RCTs. EXPLORE, 2026. Publicación más reciente localizada; el editor bloquea el acceso al texto completo, por lo que no ha podido incorporarse a esta entrada — sciencedirect.com
Monografías y divulgación contrastada
- Fundación Lovexair — Acercamiento al Método Buteyko — lovexair.com
- EROSKI Consumer — Qué es el método Buteyko y para qué sirve — consumer.es
- Etxeberria Gómez D. — Efectividad del método Buteyko como complemento al tratamiento farmacológico en pacientes asmáticos. Revisión bibliográfica y propuesta de intervención. Trabajo Fin de Grado en Fisioterapia, Universidad Pública de Navarra, 2019 — academica-e.unavarra.es
Nota sobre las fuentes. Cochrane (2020) y GINA (2026) no coinciden en un punto: la revisión encontró mejoría en un parámetro de función pulmonar (FEV₁ % predicho) y la guía afirma que los ejercicios respiratorios no mejoran la función pulmonar. La discrepancia se recoge aquí tal cual, sin resolverla, porque no nos ha sido posible acceder al texto completo de ambos documentos.
Departamento de Medicina Natural de EcoKOMPASS — ecokompass.com

