Psilocibina y Alzheimer avanzado: mejora funcional en un caso clínico

Vamos a comentar un caso clínico real, publicado en mayo de 2026 en la revista Frontiers in Neuroscience, sobre los efectos de una dosis alta de Psilocibina en una paciente octogenaria con un cuadro avanzado de Alzheimer.
Tras la administración de hongos que contienen este compuesto, la paciente experimentó una mejora funcional significativa y temporal en áreas como el lenguaje, la movilidad y el control de esfínteres.

No se trata realmente de una cura. La intervención facilitó el acceso a capacidades cognitivas residuales que se consideraban perdidas debido a la neurodegeneración provocada por la enfermedad.

Los autores sugieren que este fenómeno podría estar vinculado a la reorganización de redes neuronales y a mecanismos de plasticidad cerebral estimulados por la sustancia. Finalmente, el estudio enfatiza la necesidad de realizar investigaciones controladas para profundizar en el potencial de los psicodélicos en etapas terminales de la demencia.

Mejoras funcionales observadas con psilocibina

Tras la administración de psilocibina, la paciente presentó mejoras significativas en múltiples dominios funcionales que habían estado gravemente deteriorados durante años debido al Alzheimer avanzado. Estas mejoras incluyeron:

  • Lenguaje y comunicación: Aproximadamente 19 horas después del tratamiento, la paciente inició espontáneamente una charla autobiográfica que duró varias horas. Posteriormente, mostró un aumento en el compromiso conversacional espontáneo y una mayor expresividad verbal.
  • Continencia: Se logró la restauración de la continencia urinaria (pañales secos, incluso por la noche), una mejora notable dado que padecía incontinencia crónica desde hacía más de 5 años. Esta mejora persistía incluso un mes después de la primera sesión.
  • Capacidad motora: La paciente recuperó la marcha independiente al segundo día y mostró una mejora general en la movilidad y agilidad al caminar.
  • Funciones ejecutivas y autonomía: Comenzó a mostrar iniciativa espontánea, llegando a vestirse por sí misma.
  • Memoria y cognición social: Volvió a reconocer a sus familiares, recuperó recuerdos contextuales (como reconocer correctamente un vehículo) y mantuvo la memoria de trabajo para el contexto social (por ejemplo, preguntando por personas específicas).
  • Estado afectivo y social: Se observó un incremento en la capacidad de respuesta emocional, contacto visual sostenido, sonrisas recíprocas y el uso de humor espontáneo. Además, la paciente expresó verbalmente que le resultaba «agradable» asistir a las sesiones.

Es importante destacar que, aunque estas mejoras fueron multidominio y clínicamente significativas, el estudio las describe como transitorias y no implican una reversión de la patología de la enfermedad.

Cuánto duraron las mejorías

La duración de las mejoras funcionales en la paciente varió según el área afectada, aunque en términos generales se describen como transitorias y muchas de ellas persistieron durante varias semanas.

La cronología detallada de estas mejoras según los resultados del tratamiento fue la siguiente:

  • Lenguaje y memoria autobiográfica: La charla autobiográfica espontánea surgió unas 19 horas después de la administración y tuvo una duración de varias horas (aproximadamente 4 horas).
  • Continencia urinaria: Fue una de las mejoras más duraderas. Tras recuperarla entre los días 2 y 3, la paciente se mantuvo continente durante al menos un mes (incluyendo las noches), lo cual fue un factor determinante para decidir realizar una segunda sesión de tratamiento.
  • Mejoras generales y sociales: Diversos avances clínicos (movilidad, reciprocidad emocional, comunicación espontánea e interacción social) se mantuvieron vigentes durante las semanas posteriores a la primera intervención.
  • Estado al mes del tratamiento: Al cumplirse un mes de la primera dosis, la paciente seguía mostrando una mejora funcional en comparación con su estado inicial, conservando la continencia y una mayor capacidad de expresión verbal y humor tras la segunda sesión.

Los autores del reporte subrayan que, si bien estas mejoras fueron significativas, lo observado entre psilocibina y Alzheimer en esta paciente no representa una reversión de la patología, sino un acceso temporal a capacidades funcionales residuales.

Evolución tras la segunda sesión de tratamiento

La segunda sesión de tratamiento se llevó a cabo un mes después de la primera intervención, utilizando una dosis de 3 g de hongos que contienen psilocibina. Esta sesión se realizó debido a que la paciente aún mantenía mejoras clínicas significativas, como la continencia urinaria.

La evolución tras esta segunda administración mostró los siguientes resultados:

  • Mayor expresividad verbal: A diferencia de la primera sesión, la paciente se mantuvo significativamente más expresiva verbalmente durante toda la experiencia.
  • Contenido emocional positivo: Describió de manera espontánea imágenes autobiográficas con una carga emocional positiva, como estar surfeando con su hijo en una isla pacífica.
  • Mejoras en la interacción social y afectiva: Se observó un incremento en la mímica facial, la reciprocidad emocional y el uso de humor espontáneo.
  • Capacidad motora: Se reportó una mayor agilidad al caminar.
  • Perspectiva de la paciente: La paciente expresó verbalmente su bienestar durante el proceso, llegando a decir espontáneamente: «Es agradable venir aquí».

Al igual que en la primera sesión, no se observaron efectos adversos graves, agitación prolongada, inestabilidad cardiovascular ni deterioro neurológico tras el seguimiento. Los autores señalan que estos hallazgos sugieren que las capacidades funcionales latentes en pacientes con Alzheimer avanzado pueden volverse accesibles temporalmente bajo condiciones neuromodulatorias específicas.

Qué dosis de psilocibina se administró

En las dos sesiones de tratamiento documentadas se utilizaron las siguientes dosis de hongos que contienen psilocibina (variedad Enigma), administrados por vía oral:

  • Primera sesión: Se administró una dosis única de 5 g de hongos.
  • Segunda sesión: Se realizó un mes después de la primera intervención utilizando una dosis de 3 g de hongos.

En este caso de psilocibina y Alzheimer avanzado, los autores aclaran que las dosis se consideran relativamente altas en comparación con los protocolos utilizados habitualmente en ensayos clínicos modernos, y fueron seleccionadas basándose en observaciones previas sobre la profundidad y duración de los efectos neuroconductuales en pacientes con este grado de deterioro.

Efectos secundarios observados durante la fase aguda

Durante la fase aguda de la primera sesión (las primeras 12 horas tras la administración), se observaron los siguientes efectos secundarios y manifestaciones clínicas:

  • Activación autonómica: La paciente presentó signos de respuesta del sistema nervioso autónomo.
  • Hipertermia sospechada: Se identificó una sospecha clínica de aumento de la temperatura corporal, aunque no se dispuso de mediciones cuantitativas exactas.
  • Sudoración profusa: La paciente experimentó una transpiración intensa durante esta fase.
  • Estado de sueño profundo: Se describió un periodo de somnolencia profunda y un estado similar a un sueño profundo prolongado.

Es importante destacar que, a pesar de estas reacciones iniciales, no se observaron efectos adversos graves, agitación prolongada, inestabilidad cardiovascular clínicamente significativa, síntomas psicóticos persistentes ni deterioro neurológico tardío durante el seguimiento.

Psilocibina y Alzheimer: cómo se explican sus efectos en el cerebro

El efecto de la psilocibina en el cerebro se explica mediante una combinación de mecanismos moleculares, cambios en la dinámica de las redes neuronales y procesos de plasticidad:

  • Activación de receptores: La psilocibina actúa principalmente a través de la activación de los receptores de serotonina 5-HT2A, lo que desencadena alteraciones marcadas en la dinámica cerebral.
  • Reorganización de redes neuronales: Los estudios de neuroimagen en humanos han demostrado que su administración produce una reorganización a gran escala, que incluye:
    • Alteración de la integridad de la red neuronal por defecto (Default Mode Network).
    • Reducción de la segregación de las redes y cambios amplios en la conectividad funcional.
    • Un aumento en la integración global, desincronización cortical y una desegregación transitoria de los sistemas corticales habituales.
  • Promoción de la neuroplasticidad: Investigaciones preclínicas sugieren que los psicodélicos de este tipo pueden fomentar la plasticidad estructural y funcional, promoviendo el crecimiento de dendritas y la remodelación de las sinapsis.
  • Reintegración funcional: En casos de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, se plantea la hipótesis de que la psilocibina puede facilitar la reintegración funcional de sistemas neuronales residuales. Esto permitiría que capacidades funcionales que aún persisten de forma latente en el cerebro se vuelvan temporalmente accesibles bajo estas condiciones específicas de neuromodulación.

Si te interesa cómo otras líneas de investigación abordan la función cerebral en el Alzheimer, puedes leer también la terapia de luz y sonido contra el Alzheimer y el papel del sistema glinfático y la higiene del sueño.

Psilocibina y Alzheimer: puntos destacados

  • Es un único caso clínico, no un ensayo controlado: sus resultados no se pueden generalizar a otros pacientes.
  • Paciente: mujer octogenaria con 10 años de evolución de Alzheimer, 5 de ellos con deterioro funcional marcado y habla casi monosilábica.
  • Intervención: 5 g de hongos con psilocibina (variedad Enigma) por vía oral y, un mes después, una segunda sesión con 3 g.
  • Resultados: unas 19 horas después reapareció el habla autobiográfica espontánea y, en los días y semanas siguientes, mejoraron la continencia urinaria, la marcha, la capacidad de vestirse sola y la respuesta emocional y social.
  • Fase aguda: activación autonómica, sospecha de hipertermia, sudoración profusa y un sueño profundo prolongado, sin efectos adversos graves durante el seguimiento.
  • Lectura correcta: las mejoras fueron transitorias y no suponen una reversión de la enfermedad; los autores plantean que en fases avanzadas puede persistir una capacidad funcional residual y piden estudios controlados.

Aviso importante: la psilocibina y los hongos que la contienen son sustancias controladas en España. Su uso fuera de la investigación autorizada no está permitido. Este artículo tiene fines informativos y divulgativos, no es una recomendación de uso y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

Referencia

Lago M, Cerveira M, Simonet JX. Transient multidomain functional improvement in advanced Alzheimer’s disease following high-dose psilocybin-containing mushroom administration: a case report. Frontiers in Neuroscience. 2026;20:1813281. DOI: 10.3389/fnins.2026.1813281

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